Mandanos un correo a fotos@guiasidra.com
con tus fotos relacionadas con la sidra y las subiremos a nuestra seccion fotos o a cualquier lugar de la página.
GIJÓN, 14 Nov. 2009 - La Nueva España .
La pomarada de Poago que ganó el primer premio al cultivo tradicional y el tercero al mejor producto en el Festival de Villaviciosa cierra la campaña con una producción de 50 toneladas.
En la pomarada de tres hectáreas que los hermanos Martínez tienen en Poago todo está cuidado al milímetro. Se nota a simple vista que Pepe y Aladino «suben» desde el centro de Gijón hasta la parcela todas las mañanas para mimar a sus 900 manzanos. En invierno podan, en primavera sulfatan, en verano cuidan que nada falle a última hora y, en otoño, recogen el fruto de su trabajo. Un trabajo que este año pesará casi cincuenta toneladas y que, además, vino acompañado de un reconocimiento inesperado: el manzanar ganó hace un mes el primer premio en la categoría de plantación tradicional del XXVII Festival de la Manzana de Villaviciosa. Y el lote presentado al concurso, se hizo con el tercer puesto al mejor producto de la región.
Tanto éxito no es precisamente flor de un día. Es el resultado del trabajo realizado desde hace quince años, cuando los Martínez decidieron cortar los eucaliptos que invadían su terreno, recibido en herencia. Primero quisieron convertirlo en una gran finca de cultivo, pero después desistieron y se plantearon dejar que volviera a crecer la maleza. Se lo impidió la línea de alta tensión que cruza las tierras y que les obligaba a dejar libres de arboleda 12 metros a cada lado de los cables. En ese momento, vieron la luz y se lanzaron a la aventura de plantar manzanos.
«Al principio fue difícil porque dedicas mucho tiempo y esfuerzo a sabiendas de que los árboles no van a florecer hasta que pasen varios años», rememora ahora José David, como en realidad se llama Pepe. Pero en cuanto aparecieron los primeros frutos, todo cambió. Los dos hermanos hicieron crecer su cultivo de cosecha en cosecha hasta conseguir llenar sacos y sacos de múltiples clases de manzana: durona de Tresali, regona, raxao, perico, prieta, carrió... Al concurso de Villaviciosa presentaron once variedades distintas, todas ellas con denominación de origen.
De todo lo que produce la parcela, situada a unos metros del área recreativa de Poago y no muy lejos del límite entre los concejos de Gijón y Carreño, se encarga la cooperativa Aacomasi, que luego distribuye la cosecha por los lagares. «Nosotros cogemos la manzana y, después, se la llevan toda en camiones», dice Pepe. A la hora de pañar, cuentan con la ayuda de varios trabajadores y, de vez en cuando, también echa una mano algún familiar, como Juan, otro de sus hermanos, el consuegro de Aladino, Manuel Armayor, o su nieto, Miguel.
Otro cantar es el cuidado de los árboles durante el resto del año y que ha valorado especialmente el jurado del certamen de Villaviciosa. Eso es cosa sólo de los dos dueños de la finca. La plantación es de tipo tradicional en forma de vaso, es decir, «como siempre se ha hecho» y en contraposición con la modalidad vertical, que consiste en hacer crecer a los manzanos en altura. «Dedicamos muchas horas todos los días», dicen los hermanos. Sus principales enemigos en tantas mañanas de esfuerzo son el pulgón y la carpocasa, dos de las principales plagas que asolan las pomaradas asturianas y contra las que luchan con un tratamiento de aceite y cobre. Segar la hierba unas siete veces entre cosecha y cosecha y acertar con la poda son otros de los secretos de su éxito. «Aquí es imposible aburrirse», aseguran. Hoy finalizan la campaña de recogida y mañana empiezan a pensar en la de 2010, con el difícil reto de mejorar unos resultados redondos.